Repositorio

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En el contexto del acceso abierto, un repositorio es, según Ernest Abadal, un sitio web que recoge, preserva y difunde la producción académica de una institución (o de una disciplina científica), permitiendo el acceso a los objetos digitales que contiene y a sus metadatos. Un gran número de autores considera el depósito en repositorios (“ruta verde”) como la única opción viable para llegar al 100% del acceso abierto en el futuro, ya que no implica la reestructuración total del sistema de publicación: los autores pueden seguir publicando sus artículos en revistas y simultáneamente depositar en repositorios una versión del mismo (preprints, postprints o la versión del editor).

El criterio más usado para clasificar los repositorios toma en consideración el objetivo principal para el que se han creado. Según este criterio podemos distinguir entre:

  • Repositorios institucionales: contienen la producción de los miembros de una institución (universidad, centro de investigación, etc.). Tienen carácter multidisciplinar. A veces se centran exclusivamente en contenidos académicos y científicos, aunque en otras ocasiones también incluyen otros tipos de materiales (material docente, administrativo, patrimonial, etc.) Según OpenDOAR la mayoría de los repositorios que existen en la actualidad son de este tipo. En España podemos destacar el Dipòsit Digital de la Universitat de Barcelona y el repositorio Digital.CSIC, los repositorios mejor situados en el ranking web mundial de repositorios (ed. 2017).
  • Repositorios temáticos: sus contenidos están especializados en un determinado campo científico. Fueron los primeros en crearse. Sus creadores pueden ser instituciones académicas, organismos públicos u organizaciones sin ánimo de lucro. Resultan especialmente destacables: ArXiv.org (Física), PubMed Central (Ciencias Biomédicas), Cogprints (Psicología), etc.
  • Repositorios centralizados: son aquellos que recogen la producción científica depositada en abierto por investigadores pertenecientes a diferentes instituciones y distintas áreas temáticas. Un ejemplo de este tipo de repositorio es Zenodo, el repositorio europeo impulsado por la Comisión Europea.

Los contenidos se incorporan a los repositorios por la vía del autoarchivo (carga directa), esto es, son los propios autores los encargados de ingresar los documentos y los bibliotecarios se encargan de la revisión de los metadatos. También existe la opción de la carga mediada, llevada a cabo por parte de los gestores del repositorio (en algunos repositorios institucionales los trabajos académicos, TFG, TFM y tesis, ingresan por este procedimiento), y la carga masiva, que se realiza a través de la recolección de contenidos procedentes de revistas o de otros repositorios.